Pues eso, el hermano no tanto. La hermana es genial, es la bomba en cuanto a parámetros. El tipo, en cambio, es débil. Lo vi, pero no con gusto. Se podría decir que eché un vistazo, rebobiné y rebobiné todo el tiempo. No había nada que ver. No había nada original. Al menos se habría insertado alguna pose original. En general, ¡aburrido y sin interés! Consejo de no ver, pierdes el tiempo.
Bastante segura de sí misma esta morena se mantiene delante de la cámara. No está nerviosa, tiene una mirada confiada, se nota que no es su primer casting en la vida. Aunque dijo que tenía 19 años, pero por la forma en que estaba dando mamadas y teniendo sexo, era obvio que era una chica curtida en este negocio. Aunque la expresión de su cara podría haber sido más agradable, era demasiado poco vital.
Katya, te pedí que no lo contaras.